
Define primero la pregunta del cliente
¿Quiere comparar acabados, entender dimensiones o ver cómo encaja un objeto en un espacio? Cada pregunta necesita un encuadre distinto. Una imagen bonita que no resuelve una duda puede quedarse en decoración.
Prepara referencias y medidas
Reúne planos, fotografías, materiales, colores y dimensiones disponibles. Señala qué elementos están confirmados y cuáles son una propuesta visual para evitar promesas involuntarias.
Elige el entregable adecuado
Para una ficha de producto puede bastar una imagen fija con dos vistas; una animación breve ayuda a explicar montaje o movimiento. Un visor interactivo solo compensa si aporta una decisión real a la compra o presentación.
Cuida la coherencia con la marca
Fondos, iluminación y composición deben dialogar con la web, la presentación y el resto de imágenes comerciales. El 3D gana fuerza cuando forma parte del sistema visual del proyecto.
¿Quieres aplicarlo a tu proyecto?
Podemos ayudarte a definir los siguientes pasos con una propuesta adaptada a tu empresa.
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